El Gobernador Alfredo Cornejo inauguró un laboratorio especializado en cannabis medicinal y cáñamo industrial que incorpora tecnología de alta complejidad para la investigación, la evaluación de la calidad y la fiscalización de esta actividad productiva. El espacio funciona en el predio de la Universidad Nacional de Cuyo, en el Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM-Conicet), y permitirá acompañar el crecimiento del sector en la provincia.
El centro fue desarrollado mediante un trabajo conjunto entre el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen), el Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial y el IHEM-CONICET. Cuenta con instrumental especializado y profesionales capacitados para realizar determinaciones cualitativas y cuantitativas de cannabinoides, fundamentales para conocer la composición de los productos y fortalecer su trazabilidad.

Acompañaron al Gobernador el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema; el ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu; el presidente del Iscamen, José Orts; el subsecretario de Relaciones Institucionales, José María Videla Sáenz; la directora provincial de Cannabis, Virginia Coraglia; y la directora del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza, Claudia Nora Tomes, junto a autoridades y equipos técnicos vinculados al desarrollo de la actividad.
Durante la inauguración, el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, explicó que la puesta en funcionamiento de esta capacidad permitirá realizar en Mendoza procedimientos que anteriormente requerían trasladar las muestras a otras provincias. En ese sentido, señaló que el laboratorio podrá verificar las características declaradas por los productores, entre ellas los niveles de THC y CBD y la información genética de las plantas.
La infraestructura también tendrá una función comercial, ya que estará disponible para quienes necesiten realizar análisis vinculados con la genética y las características de su producción. Según detalló el ministro, el equipamiento permite procesar hasta 200 muestras simultáneamente, con procedimientos de aproximadamente 15 minutos, una capacidad que supera las necesidades previstas para el desarrollo inicial de la industria provincial.
El laboratorio se integra, además, a un sistema de regulación que contempla tanto a los productores como a las organizaciones vinculadas con la actividad y a las personas inscriptas en el registro provincial RACOC. Mema explicó que, frente a los cambios y las idas y vueltas registrados en el ámbito nacional, Mendoza avanzó con un esquema propio que ahora se complementa con la reactivación del sistema nacional.
En este contexto, la provincia también cuenta con un listado de médicos habilitados para prescribir cannabis dentro del marco correspondiente. La articulación entre los mecanismos de registro, los controles de producción y la capacidad de análisis apunta a mejorar la trazabilidad de la actividad y brindar mayor seguridad a quienes participan en ella.
Mema sostuvo que contar con análisis en la provincia evita las dificultades asociadas al traslado de muestras a través de distintos límites jurisdiccionales, una situación que exigía brindar información a las fuerzas de seguridad. De esta manera, la infraestructura científica se suma a las herramientas regulatorias para ordenar la actividad, fortalecer los controles y generar condiciones para atraer nuevas inversiones.
A su turno, el presidente del Iscamen destacó la importancia de contar con esta herramienta para conocer las características de la producción provincial y brindar mayor seguridad a productores y consumidores. “Esto es un paso importante para Mendoza, porque lo que podemos identificar son los perfiles de los cannabinoides, de lo que se está produciendo en nuestra provincia, y darle tranquilidad al productor de lo que está realizando y también al consumidor final”, afirmó.
El funcionario explicó que el trabajo se articula con el Ministerio de Gobierno y el Registro Provincial de Cannabis, creado por ley, para acompañar a las empresas y organizaciones que desarrollan proyectos en este sector. La intervención del organismo comienza en el terreno, con asistencia de ingenieros y técnicos, y continúa con el análisis de las muestras en el laboratorio.
Al respecto, Orts señaló que: “nosotros hacemos un acompañamiento al productor, al emprendedor, con nuestros ingenieros, con nuestros técnicos, y luego, terminan estas muestras en este laboratorio que hoy estamos inaugurando y que ustedes pueden observar”.
Además, precisó que el espacio permitirá estudiar las flores de cannabis para identificar sus perfiles cannabinoides. “Acá lo que nosotros vamos a hacer son análisis, justamente, para lo que es la flor, para identificar los perfiles de los cannabinoides”, explicó.

Tecnología para evaluar la producción
El laboratorio cuenta con un sistema de Cromatografía Líquida de Alta Performance con Detector de Arreglo de Diodos (HPLC-DAD), instalado y operativo. Esta tecnología permite determinar la composición y potencia cannabinoidea de distintas matrices, entre ellas flores, aceites, extractos, resinas, cremas y formulaciones farmacéuticas.
Actualmente, ofrece dos modalidades de determinación. Una contempla un perfil completo de 16 cannabinoides, mientras que la otra se concentra en cinco cannabinoides de mayor relevancia para los análisis de rutina. Las metodologías fueron desarrolladas y optimizadas para garantizar sensibilidad, precisión, reproducibilidad y trazabilidad analítica.
Por su parte, el jefe del Laboratorio de Cannabis remarcó que contar con esta capacidad en Mendoza permitirá brindar información confiable a pacientes y profesionales de la salud. Sobre este punto, aseguró que:“esto es un paso muy importante para la provincia, porque tenemos la herramienta analítica que se necesita para poder hacer las determinaciones de cannabinoides y poder darle a tanto los pacientes como los médicos la herramienta analítica necesaria para poder asegurarse qué es lo que se está consumiendo y la inocuidad de los productos preparados que se producen en la provincia”, sostuvo.
El especialista explicó que, si bien existen otros laboratorios en el país que pueden realizar estas determinaciones, el de Mendoza está dedicado exclusivamente al cannabis. “En la provincia es el único laboratorio que está dedicado exclusivamente a cannabis”, señaló.
Sobre el funcionamiento del espacio, destacó que dispone de tecnología para completar todas las etapas del proceso: “Tenemos toda la tecnología necesaria para poder hacer las determinaciones, desde la extracción, el procesamiento de los datos y toda la interpretación de los resultados”.
Como parte de la ampliación de sus capacidades, también se instaló y verificó el funcionamiento de un sistema de cromatografía líquida de ultra alta eficiencia acoplado a espectrometría de masas (UPLC-MS). Este equipamiento permitirá desarrollar ensayos de alta sensibilidad, principalmente para detectar plaguicidas en concentraciones de trazas y realizar otras determinaciones vinculadas con la inocuidad de la producción.
El sistema se encuentra en una etapa de capacitación del personal, desarrollo metodológico y puesta a punto, antes de incorporarse a los servicios de rutina. En paralelo, el Iscamen avanza en la organización de un sistema de gestión de calidad, con procedimientos operativos estandarizados, registros técnicos y mecanismos de trazabilidad documental, con proyección hacia estándares compatibles con la norma ISO/IEC 17025.
Fiscalización y seguimiento de los proyectos
La capacidad del laboratorio se complementa con las tareas que desarrolla el Iscamen en coordinación con el Registro Provincial de Cannabis y Cáñamo Industrial (RPCCI), de acuerdo con las competencias establecidas por la normativa provincial.
“Nosotros trabajamos en coordinación con el Registro Provincial de Cannabis”, explicó Gil Rosas, quien detalló que el programa cuenta con un área de fiscalización integrada por ingenieros agrónomos capacitados en esta actividad.
Las acciones comprenden la verificación de establecimientos, predios y domicilios autorizados, la correspondencia entre las condiciones observadas en territorio y la documentación de cada proyecto, el seguimiento del origen del material vegetal y el relevamiento de superficies, infraestructura y unidades productivas.
También se realizan registros fotográficos y georreferenciados, actas e informes técnicos, visitas programadas, controles aleatorios y auditorías conjuntas entre el RPCCI y el Iscamen. La detección de eventuales desvíos permite generar los antecedentes técnicos necesarios para adoptar medidas correctivas o administrativas.
De esta manera, Mendoza articula la asistencia a productores y emprendedores, la capacidad científica especializada y la fiscalización de los proyectos para acompañar el desarrollo regulado del cannabis medicinal y el cáñamo industrial, con herramientas que podrán ampliarse según las necesidades productivas, sanitarias y regulatorias.













