
Un documento sobre la ejecución presupuestaria entre 2023 y 2025 revela que la Provincia experimentó un fuerte desplome de sus recursos nacionales.
Según un reciente informe de la Fundación Libertad, el reordenamiento de las cuentas públicas impulsado en Argentina entre 2023 y 2025, desde que asumió el presidente Javier Milei, reconfiguró la relación fiscal entre la Nación y las provincias. Si bien el Gobierno nacional concentró la mayor dureza en la reducción de las erogaciones primarias (-27,8% en términos reales), las administraciones provinciales sufrieron el embate de manera desproporcionada en sus recursos: en promedio, los ingresos totales de Mendoza cayeron un 11,2% real, mientras que sus gastos primarios se redujeron un 10,6%.
Sin embargo, detrás de las cifras promediadas se esconden realidades distintas. En ese mapa de marcados contrastes, Mendoza emergió como una de las jurisdicciones más castigadas por la contracción de sus recursos públicos.

Entre 2023 y 2025, los ingresos totales de Mendoza se derrumbaron un 20,1% en términos reales. Esta merma casi duplicó la caída promedio observada en el mapa subnacional (-11,2%), reflejando el impacto del recorte de transferencias nacionales y la caída de la recaudación tributaria.
Para evitar caer en un desequilibrio abultado, la gestión provincial respondió ajustando sus cuentas: el gasto primario de Mendoza se contrajo un 13,6% real. Si bien este recorte presupuestario superó la media provincial (-10,6%), no alcanzó a igualar la magnitud de la pérdida de recursos, achicando el margen de maniobra de las cuentas locales.


Los recursos de las administraciones provinciales provienen fundamentalmente de dos vías: la coparticipación federal de impuestos (distribución automática de impuestos nacionales) y las transferencias discrecionales o no automáticas enviadas por el Gobierno nacional para obras o programas específicos. Aquellos de origen provincial (propios) son generados por la recaudación tributaria local (como Ingresos Brutos, Automotor e Inmobiliario) y recursos no tributarios como las regalías hidrocarburíferas.
Como contó El Sol recientemente, la recaudación provincial registró una caída del 1,2% en términos reales respecto del mismo período de 2025, es decir, una vez descontado el efecto de la inflación.
Mendoza vs. otras jurisdicciones
Al comparar la trayectoria fiscal de Mendoza con la de otras provincias de peso productivo o escala económica equivalente, se ve reflejada la disparidad.
Mendoza: Ingresos Totales -20,1% | Gastos Primarios -13,6%.
Córdoba: Ingresos Totales -6,4% | Gastos Primarios -3,6%.
Santa Fe: Ingresos Totales -3,7% | Gastos Primarios -8,1%.
Tucumán: Ingresos Totales -7,1% | Gastos Primarios -11,9%.
Entre Ríos: Ingresos Totales -9,1% | Gastos Primarios -13,0%.
Buenos Aires: Ingresos Totales -14,2% | Gastos Primarios -15,8%.
Salta: Ingresos Totales -16,6% | Gastos Primarios -17,8%.
Mientras territorios como Córdoba (-6,4%) o Santa Fe (-3,7%) lograron amortiguar significativamente el deterioro de sus ingresos de la mano de sus estructuras locales, las arcas públicas de Mendoza sufrieron una retracción sustancialmente más acentuada (-20,1%). Incluso en comparación con distritos populosos o de similar dinamismo fiscal como Buenos Aires (-14,2%) o Entre Ríos (-9,1%), Mendoza quedó posicionada entre los territorios con mayor merma en la disponibilidad de fondos.
Desde la Fundación Libertad aseguraron, a modo de de conclusión, que: “la sostenibilidad de la nueva configuración fiscal requerirá ampliar la mirada desde el resultado del sector público nacional hacia el conjunto de las administraciones públicas”.
La institución manifestó que: “el margen de consolidación no puede determinarse únicamente mediante cifras agregadas ni suponerse uniforme entre provincias: depende de la composición y rigidez del gasto, de las funciones asignadas a cada nivel de gobierno y de la situación productiva y fiscal de cada jurisdicción”.
“La próxima etapa deberá, por lo tanto, combinar equilibrio presupuestario, coordinación entre Nación, provincias y municipios, mayor eficiencia del gasto y una distribución clara de responsabilidades. El desafío ya no consiste solamente en reducir erogaciones, sino en consolidar un esquema fiscal sostenible que preserve los servicios esenciales y fortalezca la autonomía y la responsabilidad de cada nivel de gobierno”, concluyeron.
Fuente: https://www.elsol.com.ar/












