
El candidato del Partido Liberal desconoció la victoria de Lula da Silva en el balotaje del domingo y confirmó que se encuentra refugiado en suelo norteamericano junto a su familia. Lo hizo a través de una extensa carta pública.
El senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro confirmó formalmente que abandonó territorio brasileño junto a su familia para refugiarse bajo el cobijo de las autoridades norteamericanas, al tiempo que expresó un fuerte reconocimiento hacia los mandatarios de Argentina y Estados Unidos por su respaldo político.
“Antes que nada, quería agradecer al presidente Milei por su valentía, sentido de justicia y legalidad, al presidente Trump y al maravilloso pueblo americano por acogerme. Esta es una tierra de libertades y hermanos que comulgan de los mismos valores de las buenas personas de mi país. El presidente Trump es un gran defensor de la libertad de expresión”, arranca el escrito emitido en dos páginas con el escudo oficial del gigante sudamericano.
En el tramo más severo de la misiva, Bolsonaro cargó duramente contra el desarrollo de los comicios y la extensión del horario de votación resuelta en el tramo final de la jornada.
“En la noche del domingo, vi horrorizado cómo se concretaba un fraude electoral ante mis ojos. La actuación ilegítima e ilegal del exabogado de Lula permitió que una imposibilidad matemática se concretara y Lula sumara más de 10 millones de votos del primero al segundo turno. Una decisión del STF, tomada por encima de la competencia del TSE, extendió la votación a última hora y la orden llegó después del fin del horario legal, cuando las urnas ya estaban cerradas. Los electores quedaron sometidos a reglas diferentes”, denunció el candidato derrotado, señalando también un presunto “abuso de poder político, económico y uso de la máquina pública” que, a su juicio, justificaría la anulación de la fórmula ganadora integradora por Lula da Silva y Geraldo Alckmin.
El dirigente se encargó de dejar en claro cuál es su situación judicial actual frente a las acusaciones del oficialismo brasileño. “No existe ninguna orden de arresto en mi contra, porque no he cometido ningún delito. Lo que existe es una caza de brujas políticamente motivada, que buscaba ponerme como rehén y objeto de chantaje para proteger a los jueces corruptos de la Suprema Corte del impeachment”, disparó de manera tajante el senador.
Asimismo, justificó su salida precipitada del país argumentando el inicio de acciones judiciales en su contra minutos después de cerrados los comicios. “Siete minutos después de este repugnante fraude electoral, el juez -implicado en un inmenso escándalo de corrupción- puso en marcha la máquina de persecución política del régimen. No era mi intención dejar mi patria, pero sé exactamente adónde va a parar esto. Es el manual clásico de cualquier golpe de Estado”, aseveró, aclarando que sobre su persona “no existe ninguna orden de arresto” ni cometió delito alguno.
Para explicar su decisión de instalarse en Estados Unidos, Bolsonaro remarcó que busca mantener el liderazgo de la oposición sin quedar preso o bajo “censura” judicial. “No huí de Brasil, salí por Brasil. Salí de un régimen de excepción para poder ser el líder que mi pueblo merece, pues callado, preso y censurado, como está mi padre, no podría ejercer esa conducción”, señaló.
La primera parte del comunicado.
La segunda parte del escrito.
En ese marco, trazó un paralelismo histórico para respaldar su permanencia fuera de las fronteras nacionales: “No soy el primero en tener que luchar por su propio país desde afuera. Rui Barbosa fue al exilio para enfrentar el arbitrio; Charles de Gaulle lideró la Francia Libre desde Londres; José Martí organizó la lucha por la independencia de Cuba desde Nueva York. En Venezuela, Juan Guaidó y Edmundo González tuvieron que dejar el país, y María Corina Machado se negó a legitimar el fraude. Todos ellos fueron tratados como criminales por los regímenes que enfrentaban”.
Finalmente, el referente de la derecha brasileña les envió un mensaje directo a sus votantes y a los legisladores del Partido Liberal (PL). “A los 60 millones de electores y al pueblo brasileño: yo soy el presidente electo y los criminales que robaron la elección son parte de una organización criminal que implementó una tiranía. No los voy a abandonar, seré la voz y el liderazgo libre de nuestra nación. Lideraré la oposición desde aquí, diré lo que ustedes ahí no pueden decir y asumiré los riesgos que ustedes no pueden correr. Esto es solo el comienzo de nuestra lucha”, concluyó.


